La precursora de la venencia tenía el objetivo de escanciar el vino en la Grecia Clásica.

 

El vino de Jerez ocupa un espacio amplio y privilegiado en la vida tanto  investigadora como cotidiana de la doctora Borrego Plá. No en vano, su familia regenta desde hace casi dos siglos la emblemática bodega El Maestro Sierra, fundada por José Antonio Sierra el año de 1830, en Jerez de la Frontera.

Esa singular simbiosis como investigadora y bodeguera le ha llevado a estudiar y defender con entusiasmo, la férrea vinculación entre este inigualable vino y la vida social y cultural que se ha desarrollado a su alrededor durante los últimos dos mil años y especialmente durante los últimos siglos.

Fruto de ese estudio, existen varios volúmenes que constituyen, por primera vez un recorrido exhaustivo e interdisciplinar del Jerez como “hacedor de cultura”. Y es que como Borrego Plá asegura, “los vinos peculiares, los vinos mágicos, no se dan por generación espontánea en cualquier parte. Sólo se producen en algunas zonas y Jerez es una de ellas. De ahí que nos consideremos, pues, guardianes de una cultura milenaria -empezaría ya con los fenicios- y esto debe ser asumido, explicado y defendido ante las tentaciones de la competencia”.