La bodega jerezana El Maestro Sierra fue sede el pasado 21 de febrero de la extraordinaria conferencia con el título “El regusto de aquellos vinos que ya no están” en torno a la muestra de etiquetas antiguas que se expone estos días en la bodega con motivo de la designación de Jerez como Ciudad Europea del Vino 2014.
“Lo que me interesaba reflejar en la charla son las mentalidades que están detrás de esas etiquetas, por qué recogen esas y no otras escenas cotidianas o costumbristas; esas y no otras personas y esos y no otros modelos de mujer o santo”, explicaba ayer la historiadora y bodeguera tras la charla. De ahí, su recorrido por ese siglo XIX que comienza con una epidemia y termina con una guerra, la de 1898, que no impide, por ejemplo, según explicó y según puede verse en la muestra “que Cuba siguiese teniendo interés por embotellar el vino de Jerez inmediatamente después de la contienda”.
Momentos convulsos en los que las etiquetas, según explicaba ayer Borrego Plá, “se esfuerzan, por un lado, en recordarnos un pasado histórico glorioso, con nuestro emperador más internacional, Carlos V, y con Cristóbal Colón en diferentes versiones –errores históricos incluidos-; y por otro, sus propiedades medicinales y su bondad apta para niños”.
La imagen de la mujer, en muy diferentes versiones, desde la romántica hasta la pícara, y las figuras del toreo de los primeros años 20, el orgullo de la fiesta nacional, ocuparon también buena parte de una conferencia que se extendió prácticamente durante una hora.
La bodega, fiel como siempre a su compromiso por promover la cultura del vino, ha ofrecido una muestra recoge más de un centenar de etiquetas cedidas por el coleccionista y restaurador Francisco Odero Álvarez, que la bodeguera ha clasificado en cuatro temáticas: la histórica e historicista, la costumbrista, la religiosa y curativa y la de la lidia y las figuras del toreo.